Esta teoría reconoce que las personas poseen varios tipos de inteligencias y se contrapone al paradigma de un solo tipo de inteligencia usado para “medir” el nivel de inteligencia humana. Howard Gadner, su autor, la desarrollo a partir de su deseo por encontrar la razón por la cual se consideraba inteligente a una persona con alta capacidad para las matemáticas y no a otra con alta capacidad para la música, a quien no se le denominaba inteligente, sino solo talentosa (1983). Al parecer, ni el propio Gadner imaginaba que su inquietud por redefinir el concepto llevaría a una revolución, más que en el campo de la psicología, en la educación. Le valió también numerosos reconocimientos a su trabajo, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de 2011. “…el problema de las mediciones… (para identificar el Coeficiente intelectual) no son las mediciones, sino las personas que les atribuyen demasiada importancia. Lo peor del Coeficiente Intelectual es que a las personas se les de...